Estaba atardeciendo en Cali cuando el bus que nos traía de vuelta de un paseo ingresó a la ciudad por la carrera primera, al llegar a la esquina con la calle 44 norte nos detuvo un semáforo, ya estaba ansioso por saber cuánto faltaba para la terminal de autobuses y me asomé por la ventana, una escultura llamó de inmediato mi atención por tener un peculiar peinado de lado, la luz en el camino cambió a verde y cuando quise preguntar si alguien conocía al personaje ya era muy tarde.

Pasaron algunas semanas antes de saber que dicho personaje era nada menos que el Benemérito de las Américas, como buen mexicano en Cali tenía que verlo. Tomé la estación del Mio, transporte integrado de la ciudad, y bajé en la estación Popular. En efecto, el autor de la frase: «entre los individuos, como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz» tenía su escultura en tierras caleñas, pero ¿por qué?
La figura del ex-presidente llegó a Cali como un regalo del gobierno mexicano por los juegos panamericanos de 1971 celebrados en la ciudad, se ubicó la estatua sobre una base de piedra en la carrera primera -nomenclatura que recibe este tramo de la carretera panamericana- como homenaje por vislumbrar esa vía para la unión de los pueblos del continente.

Ha pasado el tiempo y me he encontrado a don Benito en Popayán, en el parque que lleva su nombre a unas cuadras del centro histórico. También lo he visto en Bogotá, en el parque homónimo en carrera 11 con calle 77. En Medellín reposa un busto en una de las entradas de la glorieta de San Diego.
La distinción como Benemérito de las Américas se debe al reconocimiento que se hizo en América Latina por la victoria de Juárez contra la invasión francesa. El primer país en pronunciarse fue Colombia, cuyo congreso decretó el 2 de mayo de 1865 “… en nombre del pueblo que representa, en vista de la abnegación y de la incontrastable perseverancia que el Sr. Benito Juárez, en calidad de Presidente Constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, ha desplegado en la defensa de la independencia y libertad de su Patria, declara que dicho ciudadano ha merecido bien de la América…».
República Dominicana en 1867 se pronunció: .. el Presidente Juárez se hace acreedor a los vítores de toda la América, pues destruyendo para siempre la preponderancia de Europa en este hemisferio, mataba esperanzas en lo sucesivo. Por lo que al llamar la atención de la Cámara sobre este hecho, era con el objeto de que el Congreso dominicano, por su parte, aclamase a Juárez “Benemérito de las Américas” .
Benito Juárez, aunque es un personaje polémico, es motivo de orgullo en el extranjero y tenerlo cerca me ha hecho sentir como en casa.
