
En el corazón del Valle del Cauca, entre verdes colinas y cañaverales, se encuentra la Hacienda El Paraíso. Este icónico lugar, conocido mundialmente, no solo es un testimonio de la arquitectura tradicional de la región, sino también un vínculo literario con una de las obras maestras del romanticismo latinoamericano: María, escrita por el autor colombiano Jorge Isaacs.
La Hacienda fue construida en 1815 y adquirida por Jorge Enrique Isaacs, padre del poeta, en 1828. Aquí, el joven Jorge Isaacs pasó parte de su vida y encontró inspiración para su novela. Hace unos años, el billete de mayor denominación en Colombia tenía impresa la fachada del edificio y su emblemático madroño que distingue la propiedad

En el libro, María, recoge flores frescas en los jardines de la hacienda, y su amor con Efraín se desarrolla en estos mismos espacios que son un ejemplo excepcional de la arquitectura de las grandes propiedades rurales del Valle del Cauca. Desde la entrada hasta la escalera, un jardín de rosas evoca los momentos románticos entre ellos. Sus techos elevados, balcones frescos y canales de agua que impedían la entrada de insectos crean un ambiente nostálgico, no solo es un monumento nacional, sino un lugar donde la literatura y la historia se entrelazan. Al visitarla, uno puede sentir la presencia de María, Efraín y los versos de Jorge Isaacs, como si el tiempo se hubiera detenido en aquel paraíso literario. Te recomiendo seguir al guía para escuchar excelentes datos históricos.

La casona antigua me recordó por momentos la casa de mis abuelos; la vajilla puesta en el bife en espera de los días especiales, la cocina de leña y los morteros de piedra me hacen reflexionar que a pesar de los cientos de kilómetros que separan a nuestros países, desde mucho tiempo atrás tenemos culturas muy parecidas.

Cómo todo museo, podrás encontrar un local para comprar el recuerdo y también una pequeña cafetería, ahí podrás espantar el hambre con un mecato, o golosina. Llegada la hora del almuerzo hay que regresar al pueblo, Santa Elena es un corregimiento dentro del Municipio de El Cerrito, es muy tranquilo y agradable, hay algunos restaurantes típicos y también fincas donde hospedarse. En el municipio hay muchas actividades turísticas, cómo visitar ríos, cascadas, vuelos en parapente y el museo de la caña o simplemente disfrutar de la gastronomía que gira en torno a los asados, vinos y dulces.

